Ric Caralca inició su formación en las artes gráficas como impresor y encuadernador. Posteriormente amplió su formación especializándose en diversas disciplinas cinematográficas como la dirección, las dirección de fotografía y la producción, entre otras.
Desarrolló su carrera combinando la docencia en diversas escuelas de cine de Madrid mientras producía y dirigía a través de su propia productora tanto publicidad como ficción.
Fruto de estas experiencias se produce la búsqueda de un camino en lo pictórico que lleva al soporte gráfico la reflexión sobre las leyes de la imagen.
A lo largo de casi 30 años ha buscado la confluencia de la fotografía con la pintura dando paso a un lenguaje en el que priman el silencio y la reflexión sobre el ruido digital mientras juega con sus reglas.